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Cómo llevar una gabardina: guía de estilo para mujer

De todas las prendas con herencia militar, ninguna ha envejecido con la misma elegancia serena que la gabardina. Funcional, favorecedora e inconfundiblemente británica, ha pasado del barro de los campos al pavimento de las ciudades con una facilidad notable. Más de un siglo después de su aparición, sigue siendo una de las pocas prendas de abrigo que de verdad trasciende las tendencias.

En Gloverall hemos tomado esa historia y le hemos dado una forma marcadamente moderna: la gabardina Darcy. Ligera, repelente al agua y eminentemente llevable, la Darcy es nuestra respuesta al vestir atemporal. Pero ¿cómo se lleva una silueta tan icónica sin caer en el disfraz? ¿Y cómo se combina a lo largo de las estaciones, los cuerpos y los códigos de vestimenta?

Sigue leyendo para una guía sin complicaciones sobre cómo llevar bien la gabardina, con consejos reales de talla, capas y estilismo para todos los casos.

Talla y ajuste: encontrar tu punto justo con la gabardina

Una gabardina siempre debe trabajar a favor de tu armario, no en contra. Eso significa dar con un ajuste lo bastante versátil para admitir tanto vestidos ligeros como punto grueso. Para la mayoría, eso quiere decir elegir tu talla habitual o subir una, sobre todo si sueles llevar sastrería o capas gruesas debajo.

Cuando te pruebes tu gabardina Darcy, hazlo con un blazer o un jersey grueso para comprobar el ajuste. El abrigo debe caer cómodo en los hombros, cerrar bien en la cintura si lo ciñes con el cinturón y permitir moverte con facilidad. ¿El resultado? Superponer capas sin esfuerzo y sin perder las líneas limpias que caracterizan a la gabardina.

Para las tallas petite: llevar la gabardina sin desaparecer dentro de ella

Existe una regla antigua (y algo cansada) que dice que los abrigos largos y las estaturas bajas no se llevan bien. Pero en realidad, las líneas verticales de una gabardina pueden favorecer bastante y dar sensación de altura sin abrumar la figura, siempre que el bajo quede entre justo por encima de la rodilla y media pantorrilla.

El corte entallado de la Darcy la convierte en una buena opción para quien viste tallas petite, sobre todo combinada con pantalones o vestidos de tiro alto que estilizan aún más la silueta. Añade algo de tacón si quieres reforzar del todo el efecto de altura.

¿Cuánto debe medir una gabardina?

Como regla general: nunca más corta que por encima de la rodilla. Más arriba se pierde la elegancia práctica que define a una gabardina de verdad. La Darcy cae a un largo que favorece a todo el mundo: lo bastante largo para cubrir bajo un aguacero y lo bastante corto para moverse. Piénsalo como el punto final de un conjunto.

Cómo atar el cinturón

Hay tres formas aceptadas de ceñir una gabardina, cada una con su propio tono:

1. Abrochar con la hebilla: la clásica. Estructurada, elegante y perfecta para un trayecto con llovizna o cuando quieres que todo quede en su sitio.

2. Nudo en la cintura: olvídate de la hebilla y haz un nudo suelto. Resulta relajado pero intencionado, como si no hubieras dedicado más de 30 segundos a arreglarte (aunque lo hicieras).

3. Atado por detrás: ciñe el cinturón a tu espalda con un lazo o un nudo sencillo para llevar el abrigo abierto y marcar la cintura desde atrás. Ideal para el buen tiempo o cuando quieres que hable más el resto del conjunto.

Estilismo por temporadas: la gabardina durante todo el año

Primavera: capas ligeras, ánimo más ligero

La primavera y las gabardinas van de la mano. La Darcy es lo bastante ligera para echártela por los hombros en los días suaves y lo bastante sólida para plantar cara a los chubascos de primavera. Prueba a llevarla abierta con el cinturón atado por detrás, sobre un vestido floral o unos pantalones de pernera ancha. Remángala un poco, añade un pañuelo y tendrás un conjunto pulido sin resultar preciosista.

Verano: mantenlo fresco (literal y estéticamente)

En los meses cálidos, apuesta por tejidos ligeros y tonos neutros. El acabado repelente al agua de la Darcy la hace ideal para los imprevisibles veranos británicos, mientras que su mezcla ligera de algodón la mantiene transpirable. Combínala con pantalones de lino, una camiseta blanca o un vestido midi fluido. Nos saltaríamos los pantalones cortos: el choque de proporciones es difícil de resolver.

Otoño e invierno: el arte de superponer

Cuando baja la temperatura, trata tu gabardina como capa exterior sobre prendas más cálidas: cuellos vueltos, faldas de lana o un traje bien cortado. Usa el cinturón para ceñir el volumen extra y mantener la silueta depurada. Unas botas de cuero y el bolso adecuado llevarán el look de los recados a la sesión de fotos.

Consejos de estilismo: elegancia diaria, sin esfuerzo

Gabardina + vaqueros = elegancia sin complicaciones

Es un clásico por buenos motivos. La forma limpia de la Darcy funciona especialmente bien con vaqueros de pernera recta o ajustada. Añade una camisa impecable, una camiseta de rayas bretonas o simplemente tu camiseta blanca favorita. Remata con mocasines, zapatillas o tacones, según a dónde vayas.

Gabardina + vestidos = elegancia inmediata

Ya sea un vestido midi para el trabajo o algo más ceñido para la noche, la Darcy aporta estructura sin robar protagonismo. Para entornos más formales, mantén el conjunto monocromo o tonal. Para el fin de semana, mete algo de estampado o color debajo: la base neutra de la gabardina lo asentará todo.

Esta guía está escrita en torno a la Darcy, pero los mismos principios valen para toda la gama: la gabardina Raleigh de hombre ofrece un corte clásico de hombre, y la gabardina corta Bacall de mujer una lectura corta de la silueta.

Los abrigos de esta guía están en la colección de gabardinas.

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